Buscar:

Odisea en Atlanta: las 48 horas más largas de mi vida.

marzo 11, 2018 por

Me invitaron a Atlanta para ser una de las Speakers en la Conferencia “The Power of a Vision”de BIZMUJER para Mujeres Emprendedoras en el marco del Día Internacional de La Mujer. Acepté sin pensarlo! Para mí es un privilegio poder motivar a otras con mi historia y ejemplo! El evento fue todo un éxito. Y debo confesar que yo salí de ahí más inspirada y más motivada gracias a la energía y cariño de todas las asistentes.

Poster Conferencia THE POWER OF A VISION

Primera vez que visitaba Atlanta! Preciosa ciudad, lástima que el viaje duraba sólo 24 horas! Creía yo…

Al día siguiente nos llevaron al aeropuerto tal y como estaba previsto: a las 11:30am estábamos chequeándonos en el Gate. Todo fluyendo fantásticamente bien. Era viernes. Había hablado con mi esposo y le dije que al aterrizar en Miami, agarraba mi carro en el aeropuerto y me iba directamente a comprar Jalá (pan para hacer los rezos de Shabbat), porque como él no se sentía nada bien cenaríamos en casa. Que también pasaría a comprar comida, etc etc etc.

Con lo que no contaba, era con que un intrépido pajarito iba a decidir hacer su nido en una de las turbinas del avión -o eso fue lo que le entendí al Capitán cuando habló por los parlantes-, y que ahí comenzaría la ODISEA: las 48 horas más largas de mi vida.

Nos tuvieron sentados dentro del avión 30 minutos, hasta que el piloto nos mandó a bajar porque iban a tardar en “arreglar el desperfecto mecánico”. Era la 1:21pm. Nuevamente en la sala de espera del GATE, comenzaron a llegarme mensajes de texto por parte de la aerolínea con las nuevas hora de despegue. Primero que saldríamos a las 3pm, luego a las 5pm, después a las 7pm hasta que finalmente dijeron que el avión saldría al día siguiente a las 7:30 de la mañana (pero tampoco era 100% seguro porque todo dependía si arreglaban la falla o no).

Valga decir que en el interín ya había averiguado si existían otros vuelos a Miami esa misma tarde y NADA, supongo que fue por la tormenta del Norte que muchos de los vuelos estaban retrasados y en algunos casos cancelados. El aeropuerto era un CAOS!

Total que como era de esperarse los pasajeros comenzaron a perder la paciencia por la falta de información por parte de la aerolínea (antes que me preguntan se los digo yo: íbamos en AMERICAN AIRLINES). Tenían que darnos a todos el voucher para la noche de hotel, comidas, etc etc etc

Finalmente con el voucher en mano, saliendo del Terminal me fijo que la encargada sólo me había impreso el voucher por la cena (no me habían emitido el del hotel, sería esa una señal?), lo que me llevó a tomar la decisión de irme al mismo hotel donde había pasado la noche anterior porque era el único LUGAR CONOCIDO para mi en las pasadas 24 horas y porque tenía las almohadas más deliciosas -es que siempre tengo problemas con las almohadas de los hoteles, jejeje-.

Four Seasons hay muchos y en Atlanta no es la excepción, por eso llamè a los organizadores de la charla para que me dieran la dirección del que había sido mi “morada”. Me ayudaron con la reserva y me aconsejaron irme en TREN porque si tomaba un taxi iba a tardar 3 horas (en vez de 25 minutos) en llegar porque ya era RUSH HOUR.

Aquí tengo que hacer un inciso para confesarles que yo podré ser muy segura en muchas cosas, muy extrovertida y echada pa’lante; pero me producen PÁNICO estas situaciones desconocidas, más en una ciudad totalmente EXTRAÑA cuando estoy completamente SOLA! Soy CERO AVENTURERA… Así que mis niveles de angustia se dispararon; porque además de la incertidumbre de no saber a ciencia cierta cuándo iba a llegar a casa, ahora también me tocaba agarrar un TREN que no tenía idea donde se agarraba… Ni cual ruta era? Ni en qué estación me bajaba?

Sentada en el Marta Train de regreso a mi Hotel

Me orientaron, compré mi ONE WAY TICKET, me encaramé en mi tren y siguiendo instrucciones me bajé en la estación de MIDTOWN que supuestamente quedaba a 2 cuadras del Hotel… Una vez fuera de la estación, metí en MAPS la dirección y VOILÁ no eran 2 cuadras nada, estaba a 53 minutos caminando… Say whaaaat?

Ya eran las 6pm, estaba cansada -y mucho; casi no había dormido la noche anterior entre la emoción de la charla y que cuando viajo sola me cuesta mucho conciliar el sueño porque no tengo a mi esposo al lado)-; empezaba a oscurecer y no me hacía gracia una caminata de casi una hora jalándome el pesado Backpack más el carry on a cuestas por unas calles que jamás había transitado… En fin… Pregunté, me volvieron a orientar, me subí de nuevo al tren y llegué a mi Hotel!

Mi intención era acostarme a dormir DE UNA porque estaba AGOTADA, pero al igual que la noche anterior no me fue posible… A las 4am debía levantarme para salir de nuevo al aeropuerto.

A las 5:15am del día siguiente ya estaba en el aeropuerto y cuando me voy a chequear, la máquina no me permitió hacerlo porque mi vuelo era para EL DÍA ANTERIOR y el sistema de la aerolínea no tenía ningún vuelo en el que mi nombre apareciera reflejado. Gracias, La Gerencia.

Una chica -nada simpática por cierto- me indicó que debía hacer una fila para hablar con un Supervisor. La hice, me imprimió mi nuevo boarding pass y me aseguró que a las 7:30am despegaríamos! Comenzaba a ver luz al final del túnel!!!!

El aeropuerto estaba FULL, les juro que hacía tiempo no veía tanta gente viajando el mismo día (y eso que no era el fin de semana de Thanksgiving que usualmente es el más caótico del año para viajar); asumo que precisamente por el gentío “habilitaron” diferentes lugares para hacer filas (interminables valga decir) y llegar al check point para entrar a los GATES!

Fueron 40 largos minutos en la línea. Cuando llegó mi turno la Oficial a cargo agarra mi boarding, mi ID y después de revisarlo me dice: “Disculpe pero no puedo dejarla pasar porque su boarding es para un vuelo que salía ayer” PLOP.

Les juro que yo no sabía si desmayarme o ponerme a llorar… Le cuento la situación de mi vuelo y me dice que American Airlines no tiene ningún vuelo para ese día con ese número. Que me tengo que devolver al counter de la aerolínea para que ellos me “arreglen” ese detallito! Ya eran las 6:55am y se suponía que mi avión despegaba en 35 minutos. SOCORRO!!!!

Nuevamente en American encuentro al encargado que me había impreso el dichoso Boarding Pass. Me dice que a TODOS los de mi vuelo les estaba pasando lo mismo. Que una Supervisora me iba a acompañar para que el Oficial de la TSA me dejara pasar.

Una vez en el GATE, ya sentada esperando para abordar,  la GUINDA DEL PASTEL:  las encargadas de la puerta, micrófono en mano, nos avisan que la TRIPULACIÓN no es la indicada. Hasta que no contacten al CREW correspondiente para nuestro vuelo no podemos abordar! Ya eran las 7:20am. Qué tal? Si ya sè: paciencia y más paciencia!

Para mi tranquilidad, este relato se los estoy escribiendo desde el aire, lo que significa que la tripulación correcta apareció y que ya voy camino a casa… YUPIIIIIIII… Son las 9am.

Podría decirles que estos contratiempos me sirvieron para conocer un poco más esta ciudad… Pero la verdad es que no fue así; me sirvieron para darme cuenta que salí airosa después de enfrentar uno de mis grandes temores: el estar SOLA en una ciudad y situación desconocida! OJO que tampoco fue que le agarrè el gustico, sólo comprobé que pude y listo jajajaja.

Cuál fue mi aprendizaje de toda esta situación de aeropuerto que pareciera de película?, que siempre que viaje voy a llevarme una muda de ropa limpia, el cepillo, pasta de dientes y los medicamentos CONMIGO en la mano; porque las situaciones más inimaginables SI PUEDEN PRESENTARSE, y más vale ser precavida!

Ahora los dejo que ya vamos a aterrizar! Estoy deseosa por escuchar la frase: “Welcome to Miami and the Beaches!” pero sobre todo estoy desesperada por ir a abrazar a mis amores en casa!!!!